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Mostrando las entradas etiquetadas como Materialismo sentimental

Las cosas (y los casos) por su nombre

Dicen los que saben de astrología que la personalidad está en realidad más marcada por tu ascendente zodiacal que por tu signo; o sea, si sos de escorpio, pero tenés ascendente en piscis, vas a ser un cabrón un tanto místico, por ejemplo. Ahora, ¿será que en cuanto a nuestros nombres puede suceder algo parecido? ¿Qué tal si el segundo nombre, ese que nadie usa y que se suele ocultar por vergüenza y suscita cargadas en el colegio cuando tus compañeros lo averiguan, es el que en realidad marca tu destino? ¿Qué pasaría si más que "Marías" y "Juanes" fuésemos "de los Ángeles" o "Ignacios"? ¿Y si el verdadero significado de nuestras vidas estuviera signado por ese otro elemento de nuestra nomenclatura personal? Convengamos también, entonces, que las personas más sencillas y descifrables serían aquellas que tienen uno solo. Esos tendrían todo clarito y sin prolegómenos: Ana a secas, Sandro y listo... No hay más misterio por resolver. Son lo que hay, c...

Un frasco a la vez

De plástico, metal, porcelana, madera o hueso, cuando llueve la pregunta en soledad siempre es la misma: ¿dónde está mi cucharita? No la que usaré para revolver el café, ni la otra grande que es para la sopa con arroz y queso que te levanta la temperatura después de una jornada laboral, o la que hundiré en Nutella para endulzar un poco el alma, alegrar el corazón y tirarme en el sillón a pensar junto a la estufa cuándo llegará esa otra, tan requerida, que te abrace (o se deje abrazar) en las noches frías cuando la lluvia golpee las persianas y el ruido de los truenos corte tu sueño en un estruendo sobresaltando la paz. Esa que provoque hundir la nariz en su pelo, buscando el huequito ese que se forma en la nuca, justo donde se junta la columna con la cabeza... Ese es el punto exacto donde el aroma de esa persona especial se concentra. Como ya bien dijo el gran Hernán Casciari: "amas a alguien cuando su olor te calma".  Y así, pese al viento que zangolotea las ventanas c...

Materialismo sentimental: Ex-tasis

La gran mayoría de la cantidad de objetos que pueblan mi casa tiene una historia... imagino será así en todas las casas, pero que también probablemente a la gente esto no le preocupe demasiado. Yo puedo hablar por mí... hay una taza que no puedo usar, por ejemplo, porque era en la que desayunaba mi ex, entonces está ahí para cuando vienen visitas y son ellos los que van a posar sus labios en ella y a beber su contenido. A mí, como que me da cierta alergia. Hoy en un desliz la agarré porque estaba distraída mientras me hacía un café. Verla y pensar en tomar algo de ahí me resultó tan poco natural que la devolví a su sitio. Por qué no se la doy se preguntarán; pues porque la compré yo, es linda y forma parte del "Museo Personal de Mariana Artieda", como llama mi madre a esta cuestión de guardar cosas y tomarles estima desde que soy chica. Este es el primer intento de escribir sobre mis cosas, y el que dará lugar a una nueva etiqueta. No solo de sus exs y las cosas que dejaron...