Sin fuego/La dieta: el regreso
Hoy será una semana de que empecé a dejar de fumar. El martes pasado caí a lo de un amigo para que me explique cómo funciona el pucho electrónico que se compró mi vieja y él me terminó regalando uno a mí. Partiendo de la base de los casi dos atados por día que me tragaba vorazmente como un dragón a la inversa, el primer día fumé 10, después 6, después 2, después 1, y ahora nada de nada... bah, hoy vi a una amiga, le di una seca al suyo y ya se me pasó. Así que ando chupando mi narguile a pilas que resultó ser de lo más copado: no me mancha los dientes, no me apesta todo alrededor y tampoco me sofoca. Hice la prueba: subí las escaleras corriendo los 4 tramos y llegué arriba fresquita, no bañada en sudor, con la lengua afuera, gateando y completamente azul como la semana pasada. La otra ventaja es que me comprometí a ahorrar lo que no gasto: hasta ahora tengo 60 pesos (10 por paquete, en realidad era paquete y medio o dos por día, pero tampoco puedo ir al cajero todos los días para llena...