Señora ÉSTA
La próxima vez que vaya a un negocio y me digan "señora", creo que me voy a largar a llorar. Ayer creé este blog porque sí, como ya expliqué. Pero desde entonces, una catarata de ideas se me estuvieron arremolinando en la cabeza, y hoy me encontré poniéndole un nombre y ,podemos decir, encontrándole una razón de ser. Tengo 25 años, y estoy de novia hace tres. También soy muy alta (1.85), razón por la cual me cuesta darme cuenta cuando engordo. Y cuando me doy cuenta, ya está hecho el daño. La semana pasada me pesé y descubrí que había engordado 18 kilos. Se sintió como si una mini-CaterinFulop le pegara cachetadas a mi conciencia mientras cantaba "te lo dije" con ritmo caribeño. No es que no haya tenido señales de alama; de un tiempo a esta parte, cada vez que voy a un negocio, me tratan de señora, pero como creo la gente es estúpida, y acá asumen que a los 25 una ya debe tener como mínimo un hijo, no me preocupé demasiado. Pero no fue la única señal. Antes me tenía...