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Mostrando las entradas etiquetadas como vida porteña

Recambio estacional

Finalmente el de arriba se puso la musculosa y declaró que llegara el verano a la CABA. Así que este fue un sábado de orden y progreso departamental: puse una red en la ventana para que Barrel no se escape (o para jugar un fulbito, nunca se sabe); guardé la ropa de invierno y saqué la de verano (que es mucha más; ese  bolso parecía el cuento de la buena pipa) ; limpié hasta la última lagaña de los recovecos de mi casa y di por inaugurada la temporada de tereré 2012 en Capital (de agua como manda el Rey).  Oficialmente, empieza la época del año en la que yo, misionera hecha y derecha, criada en patas y en cuanta piel pueda mostrarse, la paso mejor. Ahora sí que limpiar el baño y lavar los platos pasa a ser un placer y no un suplicio: en verano, al misionero, le da gusto mojarse, sea cual sea la excusa; y la comida también pasa a segundo plano; ¿quién puede tener hambre cuando hacen 40 ºC a la sombra? Bienvenido el calorcito; ya me reiré de la gente pegada a la ba...

Ana-ilógicos

Una de las cosas que más me ha llamado, me llama y me llamará la atención acerca de los individuos que pueblan este caldo primigenio de la histeria y el mal humor que se llama Ciudad Autónoma de Buenos Aires,  es que el 70 por ciento de la gente que conozco se analiza. A ver, todos lo hacemos, ya sea sentados en el trono, durante un viaje en subte o tirados en la bañadera cual focas encalladas en sales perfumadas, todos nos preguntamos el porqué de varias cosas. Pero acá la gente paga y mucho por tener un analista. Ya la sola palabra marca una diferencia: en el interior, uno va al psicólogo y va si le pasó algo groso, como que se te murió alguien o sos víctima de bulling o hay cosas en tu flía (sí, esa peste está en todos lados); pero para todo lo demás, están tus amigos, tu vieja, un hermano, el kiosquero... quien sea que esté dispuesto a prestarte una oreja y soplarte la veleta en la dirección correcta. Pero acá va todo el mundo y por cosas que, y no se lo tomen a mal, muchas vec...

Otro sábado igual

Como ya establecí hace tiempo a en otro post, yo no salgo, a mí me sacan. Y por esto mismo es que la miliúnica vez que se me canta salir a revolear el panaco en algún bolichongo, escuchar música y entrar en coma alcohólico por las 4 caipis que me quiero tomar en un bar, o matarme en un pogo violento, no hay nada más enchotante que un sábado en el que tenías todo planeado para salir y delirarte la vida y quedarte sin copilotaje por temitas amorosos... Las amigas solteras, andan putañereando, o viven lejos o están en esa etapa post corte en la que se quieren abrir las venas con una vincha. Y las que antes eran solteras y te copiloteaban la vida, ahora tan ennoviadísimas y conejeando con sus chongos. Sale pochoclo, peli pedorra, coca y puchos. El torrent llora de todas las descargas simultáneas que está haciendo. Labure, mijo, labure, mamá no tiene vida social nocturna.

Yo propongo... (I)

que el inventor de la Guía T  tenga su propia plazoleta, propiamente ubicada en Avenida Santa Fé y una estatua omnibuestre (que sería como una ecuestre pero montado en un bondi), pero con muchos brazos señalando los diversos puntos de la ciudad y cuyo rostro podría ser una brújula o, dados los tiempos modernos, un gps. Sería un punto turístico importante alabado por todos los palurdos del interior (entre los que me incluyo con todo honor) que andamos jugando a la batalla naval con el librito en cuestión por las calles porteñas.

Miss años

Trabajo como maestra de inglés en un primer grado. La de castellano colgó un póster del alfabeto, de esos que tienen las letras en todas sus versiones y un dibujo de una palabra que empieza con la letra en cuestión. El viernes, mientras guardaba los libros de los duendes en el armario, escuché la voz de los nenes: —Ni idea, Mateo, preguntale a Miss Mariana. —Miss: ¿qué es esto? Me di vuelta y vi que estaban señalando la w. El dibujo era muy claro... un walkman. —Es un walkman. Sirve para escuchar música —dije, con todo el desenfado del mundo. Sus caras incrédulas revelaron que pensaban que los estaba cargando. —Pero no parece un MP3. Es muy grande. ¿Qué es eso que tiene adentro? Suspiré. —Un cassette. Abrieron grandes los ojos. Estaba claro que entendían  cada vez  menos. —¿Un qué? —Un cassette. Es como un cd pero cuadrado. Finalmente algo cercano a la realidad. Y yo a mis 27 me sentí más geronte que nunca. ____________________ Para Gustavo , ...

Más raro que la m...

Viernes 18 de mayo: día raro si he tenido. En primer lugar porque tuve un feriado inesperado: Aysa decidió cortarle el agua al colegio, por lo que no trabajé hoy. Entonces fui a la ferretería y no va que se me quiso colar alguien. Raul Portal. Sí, sí, blogueros, el ídolo mascotero quiso colarse en la cola sin número, a lo que yo correspondí con una mirada fulminante y se ve que mi larga presencia le ganó a su cualidad de famoso, por lo que se fue para un rincón y se quedó esperando lo más bien. Por la tarde, recibí un mail muy extraño de una estudiante de traductorado pidiéndome trabajo, ya que yo soy "una renombrada traductora" y otros tantos piropos más. No le respondí, claro está; suena a cargada, sobre todo porque de renombrada y de experta tengo tanto como de electricista. Pero, ya que a esta piba no la conozco, decidí googlearme para ver de dónde cuernos podría haber sacado mi mail e imaginado tales atribuciones, y ahí descubrí otra cosa extraña. Encontré en el blog d...

Hay que exocisar la puerta (y la cabeza de la dueña)

Hace más o menos un mes perdí las llaves de mi casa. Llamé a un cerrajero. Rompió la puerta y la cerradura. Me quiso cobrar 1650 pesos. No le quise pagar. Me amenazó durante dos horas. El seguridad del edificio le dio la razón porque le tenía miedo. Arreglamos por 800. El chabón era un delincuente, las denuncias en defensa del consumidor con el mismo modus operandi lo confirmaron. A raíz de esto, hoy tengo tres juegos de llaves: uno que me cuelgo al cuello, otro en la cartera y otro en la alacena, que pronto irá a la casa de una amiga. Hoy, luego de un largo día de trabajo, decidí regalarme el no cocinar y llamé a los chinos. A la media hora, suena el timbre. Me cuelgo la llave al cuello y salgo sin cerrar. En eso siento que Irma estaba haciendo juego con sus llaves. Para evitar que pudiera meterse en casa a chusmear (sí creo que es de esas y sí, por lo general, la puerta se abre sola) quise cerrarla. Oh sorpresa, otra llave estaba del lado de adentro. Sale Irma; para evitar ...

La Irma

Cada edificio tiene sus bemoles y sostenidos vecinos extraños. En el mío hay varios: el vecino de al lado que es sordo, la familia de gitanos del 5to, el guarda de seguridad cobarde (a quien oportunamente le dedicaré un puteada en otra ocasión), la cieguita del 4to y la nueva adquisición: La Irma del 14 A. Justo enfrente a mi puerta está la suya. Y le tengo miedo. Hace un par de días la Irma estaba haciendo patys a las 12 de la noche y se puso a balancear la puerta (a la cual le falta aceite y hace ese ruido a metal que da dolor de dientes) para que saliera ese olor a bife grasiento. Mi vieja y yo estábamos volviendo del teatro. A partir de ese momento, la Irma sintonizó sus antenas hacia nuestro movimientos y durante los días que siguieron a la estadía de mi madre, la siguió al Coto, a los chinos, a la panadería y a la verdulería. Sé que se llama Irma porque mi madre la saluda y se ríe y se puso a hablar con ella. Quiere que la invite a tomar mate. Ni en pedo. Ahora que mi...

Delirios inmobiliarios

Había sido que alquilar en Capital es una especie de desafío a la fuerza de voluntad, a la disponibilidad horaria, a las relaciones familiares y geográficas, y a las posibilidades humanas de flexibilidad de gustos. Desde que llegué, vivo en un depto compartido que es más bien una pensión glorificada. Consta de tres cuartos (el mío otrora fue el living) baño y cocina con todos los muebles, pero también de ciertas reglas: en la puerta lo único que le falta tener es un cartel de "you shall not pass!" (no pasarán), puesto q no puedo recibir visitas que no sean mi vieja o mi viejo, pero si ellos quieren quedarse a dormir, poniendo estaba la gansa.  En el año que llevo viviendo acá, tuve cinco compañeras de casa diferentes, y mi círculo social se ha visto ampliado con aportes que vinieron desde Brasil y diversos puntos de la Rep. Arg., y que si bien me he llevado bien con la mayoría, hay dos que ojalá las pise un camión. En fin, retomando, que me he puesto en campaña para mud...

Entomo-scout

Hoy fui a buscar a mi vieja a Aeroparque. Como tardaba decidí  ir afuera a fumarme un pucho mientras ponía los ojos chinos debido al sol destripador de este mediodía. En eso, decido buscarme una sombrita y me ubiqué al lado de un ventanal. Y ahí lo vi: del otro lado, en una esquinita, desesperado chocándose contra el vidrio polarizado, quedando cabeza abajo y batiendo las alas a más no poder, estaba un alguacíl de importante tamaño que no podía entender por qué podía ver el río y un árbol lleno de flores pero no podía avanzar. Ya he hablado de mi bichofobia en ocasiones anteriores, pero me conmovió el ahínco con el que el bichito luchaba por salir pese al gran obstáculo y a que su cerebro de insecto no le entraba que era imposible. Así que apagué el pucho, entré de nuevo al aeropuerto y fui derecho a la ventana. Agarré una servilleta y se la acerqué. El chobi se subió en el acto, como entendiendo lo que estaba por pasar. Y se bancó ahí quietito mientras yo caminaba por e...

Groar

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Ayer, luego de meses de desearlo con todas mis fuerzas, logré ir al Tigre. Digamos, no es como el esperado viaje a NY, pero parecía igual de inalcanzable dadas las circunstancias. No me gusta hacer cosas sola; si bien disfruto estando conmigo, prefiero compartir, ya sean colas de súper, la ida al laverrap, recitales, y escapaditas, todo es más copado si tenés a quien codear y decir "¿viste tal o cual cosa?". Y domingo a domingo se me caían los planes porque siempre la persona que se había comprometido a ir conmigo era raptada por ovnis, una secta macumbera, un cumpleaños o por la resaca de la noche anterior. Y así, domingo a domingo, yo me quedaba con las ganas de tener: un puff y sahumerios artesanales de ese puesto en el Puerto de frutos. Pero luego de tanta vuelta, caras de culo y decepción, completé mi misión. Una de mis roomies se copó y fuimos. Sacamos fotos, tomamos sol, planeamos futuras visitas y esquivamos gringos y familias con conservadoras. El tema fue volver co...

De regalos y gustos

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Salvo que uno sea buen observador o conozca bien a una persona, elegir regalos es todo un tema. Si empezamos por los precios, podríamos decir que la cantidad de cariño no siempre es equivalente a la cantidad de dinero. Si vamos al tamaño, es mejor quedar bien con un imán para heladera que con un socotroco inservible que después nadie tiende dónde meter. Y sobre gustos está todo escrito y por eso mismo cuando a uno se le encarga elegir un regalo grupal, tiene que ser el emisario del buen ojo, porque sino quedan mal todos. Con respecto a eso último, quiero hablarles sobre mi regalo del día del maestro. En el colegio en el que laburo tienen por política hacer colecta en los grados y encargarle a una familia la compra del dichoso presente. He oído de historias tremebundas, como a una seño que le regalaron ropa para embarazada y la mujer tan sólo estaba gorda, o un saco de lana a una mujer que se pasa la vida gritando lo alérgica que es y dándole a la loratadina en clase. Este año hubo de ...

Soltera y listo

Hace cosa de dos meses terminé una relación y hace casi un año otra anterior, y la verdad que me da pachorra intentar conocer a alguien nuevo. Me da mucha fiaca tener que pensar qué me voy a poner, cómo maquillarme, depilarme y demás. Más preguiça me da tener que pasar por las preguntas de rigor: nombres familiares, anécdotas, amigos, música, gusto de helado, cine, signo, playa o montaña, etc. Ponerme nerviosa si llaman o no, si escriben o no después de la tremebunda primera cita. Si una puede llamar también o si queda feo. Y más adelante conocer a los amigos, la familia, las mascotas. Conocerse enserio, pensar regalos, más ropa y medirse en las palabras, y lo más importante para mí: ideología política. Gorilas go home. Y por todo eso, soltera y listo. Sin depilarme, sin miedos y pensar tanto. Estoy ocupada. Deje su mensaje después de la señal.

Como un suspiro

Hace ya seis meses que ando pululeando por Buenos Aires, y como todo, pasó el tiempo como pedo en una canasta. También pasó el buscar casa, ahora vivo en un depto muy potable y tengo roomates copadas, de esas que te cuidan cuando tenés gripe. Pasó (¿pasó?) un amor, que dejó sus cosas buenas y malas, como todos los amores. Además pasó el buscar laburo, aunque ahora se viene la renovación de contrato. Pero como todo, también va a pasar y llegarán nuevas cosas. Pero lo que también pasa es que empiezo a sentirme como en casa; soy amiga de los chinos del súper de al lado y del peruano que vende la verdura; del quiosquero veinticuatro horas y saludo coordialmente a los vecinos y hasta hablo del clima. También conozco al señor de la boletería del subte que me deja pasar sin pagar la mayoría de las veces. Voy conociendo gente y de a poco armo un nuevo círculo, aunque sigo manteniendo mi autismo selectivo y me guardo en casa la mayoría del tiempo (tener tres laburos logra que eso suceda seguid...

A pedir de boca (por ahora)

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No, no volví a la mala senda de la gula incontrolable, aunque he estado deleitando manjares desde mi llegada. No, tampoco me secuestraron en Retiro para vender mis órganos en Ebay. Estoy acá desde el 24 de enero. Bah, acá. Llegué y al bajar del cole me recibió mi tórtolo con un bello ramo de flores y toda la chochera de ver a mi regia persona en vivo y en directo. Seis días después, fuimos a Pinamar y pasamos unos bellos días de sol, arena y mar ("es todo lo que quiero ahora"), y luego pasamos una semana en Mardel en casa de la mejor abuela del mundo (que no será mía, pero se deja prestar). De regreso empezó la empapelada de currículums y la búsqueda de casas; y aunque por un par de días "pandió el cúnico", todo se resolvió rápido y sin demás complicaciones: ahora vivo en Congreso, a una cuadra del mismísimo, y trabajo en un colegio muy antiguo y prestigioso de esta ciudad (empecé ayer). Además, quedan todavía un par de entrevistas, una audición para un coro de cáma...