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Mostrando las entradas etiquetadas como moviendo el panaco

Un rapto de desenfreno juvenil

Creo ya haber establecido que yo no salgo, a mí me sacan. Como al perro de departamento, mis compinches me ponen una correíta, y si bien muchas veces logro safarme a fuerza de mordiscones y de tirarme al piso, hay otras tantas en las que me agarran cansada o de buen talante, y cumplen con su cometido. Ayer fue una de esas ocasiones. Con mi amiga LulúlaRú (de quien ya les hablaré en otra ocasión) fuimos a un coso que se llama Spanglish , que es un evento en el cual conoces a gente de Extranjia (de donde, como sabrán, provienen todos los extranjeros), y hablás cinco minutos en castellano y cinco en inglés, y se van rotando las mesas. La premisa es "ser bilingüe" luego de participar, pero la papa del asunto es que conocés gente y, quien te dice, por ahí terminás teniendo doble nacionalidad. La cuestión es que fuimos y conocimos a clones de personajes de series y películas que nos gustan, a saber, un suizo igualito a Pippin , un argentinito calco de Daniel de GossipGirl (con qui...

Bajan rodando

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Decidida a darles una paliza a mi sistema linfático y a mi metabolismo y mostrales quién manda, ayer a la mañana me mandé a la costanera con los rollers en la mochila y el último de Robbie Williams de banda sonora. Después de años de no hacer nada se imaginarán que la patinada no fue "de corrido". Creo que me hice amiga de cuanto cordón de vereda adorna la estimada costanera posadeña; el lado amable es que no fue por caerme (cosa que gracias al cielo no sucedió) si no porque esta inteligente y asmática mujer fumadora, en un rapto de superada total, se olvidó de llevar su broncodilatador y su dasolín, y como hacía frío a los cinco minutos ya tenía tapada la nariz y andaba sin pañuelos. Pero pese a que el diablito rechoncho de la izquierda de su conciencia le decía que mejor parase y fuese al centro a tomarse un rico café con leche con medialunas, ella siguió durante hora y media parando cada tanto a respirar y a pedirle a su corazón que deje de bailar electro en ...

Compensando viajes

Fui a la Fiesta Nacional del Inmigrante  ayer. Platos típicos, bebidas típicas, reinas, gente disfrazada, sobredosis de tiradores en los disfraces, etc, etc... En resumen: el diablito rechoncho que tengo sentado a la izquierda le ganó al Brad Pitt angelical de la derecha de mi conciencia y Don Permitido atacó de nuevo. Para contrarrestar un poco esto, y para cumplir con mi promesa de hacer ejercicio, luego de mucho haber buscado un gimnasio decente donde el tufo a transpireta ajena me deje "nocáu" ni tener que andar con un Lisoform en la cartera para limpiar las máquinas antes de sentarme (soy un poquito asquerosita, lo sé), anteayer me puse a hacer gimnasia en casa. Primero quiero dejar en claro que más allá de que soy una pachorrienta asumida, hacer abdominales no me cansa, pero lo que sí suele pasarme es que me aburro como un hongo. Bueno, en casa y bajo las circunstancias que paso a contar a continuación, eso es imposible de ahora en más. Tengo do...