Up and Down
La semana pasada fue un bajón. Primero porque estuve "en esos días" como rezan todas propagandas de ibuprofenos y toallitas, lo cual hizo que me infle como un sapo cucurú. Segundo porque corté con mi novio de tres años persona con la cual planeo/aba estar por siempre y para siempre jamás como en todos esos cuentos de hadas con los que nos lobotomizaron de chiquitas a la minas. Y tercero porque me intoxiqué con un cacho de chocolate y me pasé tres días con inyecciones, ranitidina y la mar en coche, comiendo arroz hervido y tomando té negro. Un divinor. En mi inocencia esperanzada creí que sería bueno mirar el vaso medio lleno y me subí a la balanza el miércoles pasado y había bajado dos kilos. Contenta dije "parezco un zombie, y nada de lo que ingiero dura en mi sistema más de cinco minutos, pero al menos estaré más flaca". NEGATIVO. Me acabo de pesar. Estoy en 73.400, osea que aumenté 100 gramos de la última vez que me pesé oficialmente hace dos semanas. Era de esp...