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Las altas que odio

Como habrán podido notar por el título del blog y por algunos otros posts , soy alta, mucho, y hoy quiero referirme a cierta clásificación dentro de nuestra elongada elite. Cabe mencionar que no todas las minas altas somos iguales y que considero clasificables altas a todas esas minas que pasan el metro ochenta (mis uno ochenta y cinco me habilitan para referirme al tema). Básicamente hay dos clasificaciones: las altas "Siam" y las "Modelito". Las Siam son como yo: grandotas, con estrucura ósea amplia y que si engordan un poco se terminan pareciendo a la heladera que nos denomina o a Agustín Pichot . Somos nosotras las que sufrimos el estigma de la altura, porque por lo general si tienen lolas parecen un sargento y si no las tenemos, somos a menudo confundidas con travestis, que es lo peor que te puede pasar, porque toda tu mujeritud te hace sentir disminuida. En un promedio de una vez al mes paso por esta situación, y les puedo asegurar que de gracioso no tiene n...

Como un suspiro

Hace ya seis meses que ando pululeando por Buenos Aires, y como todo, pasó el tiempo como pedo en una canasta. También pasó el buscar casa, ahora vivo en un depto muy potable y tengo roomates copadas, de esas que te cuidan cuando tenés gripe. Pasó (¿pasó?) un amor, que dejó sus cosas buenas y malas, como todos los amores. Además pasó el buscar laburo, aunque ahora se viene la renovación de contrato. Pero como todo, también va a pasar y llegarán nuevas cosas. Pero lo que también pasa es que empiezo a sentirme como en casa; soy amiga de los chinos del súper de al lado y del peruano que vende la verdura; del quiosquero veinticuatro horas y saludo coordialmente a los vecinos y hasta hablo del clima. También conozco al señor de la boletería del subte que me deja pasar sin pagar la mayoría de las veces. Voy conociendo gente y de a poco armo un nuevo círculo, aunque sigo manteniendo mi autismo selectivo y me guardo en casa la mayoría del tiempo (tener tres laburos logra que eso suceda seguid...

Cocina práctica pa la mujer pajera

Güenas, sin pedir perdones por desaparecer ni dar muchas explicaciones de por qué no actualizaba, me voy a limitar a decir que la producción de alimentos y la no actualización están estrechamente emparentadas: a ambas las mata la falta de tiempo que tengo ahora que vivo donde todos andan a los pedos. Sí, me contagié y ando hecha una correcaminos de la vida con más laburo del que puedo hacer y más paja de la que debería tener. Pero (porque todo en la vida es peroso) sigo de novia y a los novios se los conquista por la panza, así que se me da por improvisar cosas fáciles y ricas. Les tiro una recetita, a ver si bendecido por la comida de nuevo (¿se acuerdan de cómo empecé con esto?) el blog resucita. Humita para pachorrientos: Ingredientes: -Lata de choclo amarillo "apuresado" (el que viene procesado bah) -Cachito de zapallo .Cebolla -Morrón (del color que se les cante) -Aceite -Sal -Pimienta -Medio cubo de caldo de verdura -Leche Procedimiento: Pongan a hervir ...

En Buenos Aires ¿hay porteños?

Hoy por primera vez me aventuré a tomar un colectivo. Toda una hazaña para mí, la reina del subte y aprendiz de combinaciones. Como era de esperarse, me bajé mal y me perdí. Iba a una audición para un coro y no quería llegar tarde, así que paré en dos ocasiones a preguntar para qué lado quedaba la calle a la que debía ir. Primero, le pregunté a un portero, que me dijo con toda honestidad que no sabía porque no era de ahí. Yo le respondí que tampoco. Él me preguntó de dónde era. Yo le dije que de Misiones y el resultó ser de Tierra del Fuego. Nos sonreímos con cara de provincianos que se ponen contentos de saber que hay alguien igual de perdido que uno. Seguí mi carrerita. Paré a preguntarle a una señora. Me respondió que ni idea, que no era de ahí. Yo le respondí que tampoco. Ella me preguntó de dónde era. Yo le dije que de Misiones y ella me dijo que era de Asunción. Nos sonreímos con cara de quien se pone contento al oír una tonada parecida y nos dijimos ...

A pedir de boca (por ahora)

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No, no volví a la mala senda de la gula incontrolable, aunque he estado deleitando manjares desde mi llegada. No, tampoco me secuestraron en Retiro para vender mis órganos en Ebay. Estoy acá desde el 24 de enero. Bah, acá. Llegué y al bajar del cole me recibió mi tórtolo con un bello ramo de flores y toda la chochera de ver a mi regia persona en vivo y en directo. Seis días después, fuimos a Pinamar y pasamos unos bellos días de sol, arena y mar ("es todo lo que quiero ahora"), y luego pasamos una semana en Mardel en casa de la mejor abuela del mundo (que no será mía, pero se deja prestar). De regreso empezó la empapelada de currículums y la búsqueda de casas; y aunque por un par de días "pandió el cúnico", todo se resolvió rápido y sin demás complicaciones: ahora vivo en Congreso, a una cuadra del mismísimo, y trabajo en un colegio muy antiguo y prestigioso de esta ciudad (empecé ayer). Además, quedan todavía un par de entrevistas, una audición para un coro de cáma...