Franz, El Goro y Pepín
Hace mucho que no escribo acá, pero quisiera dejar plasmado algo, para mí, y para quien quiera leerlo también. Les aclaro desde ya que lo que voy a decir puede ocasionar debates, agresiones... no quiero eso, porque para mí lo que voy a escribir me toca muy profundo la fibra emocional, así que espero sepan entender si no me prendo en un de debate, o si elimino algún comentario que no me guste. Franz Kramer llegó a Argentina junto con unos primos a comienzos del siglo XX, en busca de aventuras, según contaba Tío Lonchi, su tercer hijo, que le contaba a él. Se casó, y tuvo una hija, Emma, pero enviudó al poco tiempo y fue padre soltero. Según la usanza de ese entonces, los paisanos del conventillo lo convencieron de que "no es bueno que el hombre esté sólo" y le presentaron a otra viuda con un hijo, Ian, galitziana ella. Se casaron y se fueron al sur, porque empezaba algo que iba a ser muy importante para la vida de la nación, YPF, que prometía trabajo bueno, duro, pero ...