Desvelada
No sé porqué será, pero siempre que tengo que pasar una noche en vela a causa del laburo, esa fatídica mañana siguiente se viene plagada de eventos desafortunados; todo aquello que tengo que hacer no sale y, contrario a lo que seguro están pensando, no se debe a mi estado insomne sino a factores absolutamente externos, como oficinas cerradas, colas interminables, gente mal predispuesta, como si todo el mundo hubiese pasado de largo conmigo y estuviese enojado por eso... Es como si el universo se complotara para que duerma cuando debo y no cuando puedo.