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Concisos titubeos

Tal vez sería fácil. Tal vez sería sencillo. Tal vez es el potencial de la nada llegando a destino. Tal vez es la ilusión aplacada por la razón por sobre la acción. Tal vez es la voluntad refrenada al preferir la eternidad a un día, Unas horas, Un momento, Un instante… Tal vez lo sepas todo. Tal vez no sepas nada. Tal vez jamás te enteres. Tal vez siempre  tendrás la certeza. Probablemente, sea todo tan evidente que, por más “talveces” que inserte, los nunca serían más certeros. Y a la incertidumbre de los tal vez, y los es posible, y los quizás y acasos me apunto y suscribo; prefiero la nada y el tal vez, al todo y la nada.

Primer round

Imagen
Cayendo del mapa, en picada, vas a sentir el impacto con tu quijada... Vas a sangrar, vas a sufrir, vas a entender lo que no va, lo que no da! Tu ignorancia es entendible pero tu altanería me subleva, podés bajar cátedra pero no tenés idea. Tu púlpito de sabiduría, tu preparación, tu estudio, No te vuelven oráculo; sos tan solo una radio transmitiendo la interferencia de tu absoluta ignorancia sobre lo que hace a mi existencia...

ídem

Hay siete letras que nos han encontrado Siete, el número de las brujas, siete por seis... Hubo un guiño en la nada Un destello en el código irreconocible y ahí estabas, siendo irónica inesperable indescriptible vos.

Vos...

Duele. Raja el pecho. Quema el alma herida... ¿Cómo dejar de quererte si nunca pude empezar? ¿Cómo dejar de pensarte si ni siquiera te pude extrañar? ¿Cómo evaporar tu fantasma de mi casa de mi cama, de mí, si fuiste luz oscura que surgió de la nada y desapareció durante el día pero retorna cada madrugada? Las esquirlas de tus labios se hundieron en la piel y no hay baño que las limpie  ni brebaje que sirva para parar de pensar. Y la pena se vuelve rencor, y el rencor transmuta en pena y así se engarza la infinita cadena de este ciclo que nunca llega a un adiós. ¿Qué te hizo envenenar aquello que fue risa? ¿Quién te dio el aguja para pinchar la burbuja? De lo efímero a lo funesto, volviste nuestro cuento un insalvable recuerdo. Y la vacuidad se comió la luz... Y llevo tu sombra mezquina prendida en la solapa, esperando a ver si se escapa o se pierde en alguna esquina.

Fluir...

De la energía emanada pueden surgir sentires inesperados, calores inenarrables y deseos increíbles. Así, de la más absoluta nada, surgió, se creó, brotó una suerte de compañía inexplicable que a todo atañe, que a todo incluye, a la que el absoluto infinito no puede rehuírle... Es este presente inmediato que se escurre en el tiempo como agua en mis manos, que llega con dulzura y abrigo donde todo era llano, lóbrego, insípido, inerte, donde realmente creía ya verme echada a mi suerte. Dios sabrá cuál será el destino de nuestras risas y complicidades, por ahora fluyamos, vida mía, hasta que muera la tarde.