Chau, chau, chau, Año viejo. Hola, ¿qué tal, Año nuevo?

Cuando era chica, a las doce se podía oír esa canción en la radio local. Ahora ya no soy más chica (ni de edad ni de tamaño), pero siempre me salta en la memoria esa canción cuando llega esta fecha. La busqué en youtube pero no está. Pero no es el motivo de este post, el motivo es que a veces me gusta ser igual que todos los hijos de vecino y hacer el consabido balance. Para mí fue un año copado, con muchas vueltas de tuerca y cambios esperados e inesperados. Me recibí, conseguí mis primeros trabajos "en mi elemento" y hasta me di el lujo de rechazar cosas por no tener tiempo suficiente. Viajé, me reencontré con gente muy querida y pude cerrarle la puerta a amistades tóxicas sin miedo. Estuve a dieta, bajé alguito y decidí dejarme de joder con preocuparme tanto acerca de como me veo. Creé este blog y gracias a el conocí gente nueva muy divina. Decidí mudarme a Buenos Aires y ahora lo concretaré a partir de enero. Estoy contenta y entusiasmada. Para mí el 2...