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Mostrando entradas de 2012

La boca me la hizo un cura

Eso repite mi madre desde que puedo recordar. Soy hija única y tengo viejos separados, es una especie de extensión que viene preinstalada en el sistema. Así que, como están haciendo todos los otros bloggers de la blogósfera, este post estará dedicado al querido y esperado 2013. Al 2012 lo voy a despedir con una palmada en la espalda, como se despide a un amigo que, una noche de fiesta espectacular, empezó siendo el alma de la joda, con toda la locura y chupó de más, entonces te vomita el baño, te rompe un velador y termina logrando que desearas haber estado metida en la cama, comiendo pochoclo y viendo Realmente amor. Así que, adorado, anhelado, alabado, bien ponderado 2013, he aquí mi lista de deseos: 1- Quiero terminar la licenciatura de una buena vez. Sacarme esas 5 materias de encima y escribir la tesis, todo en tus escasos 12 meses. ¿Me vas a hacer la pata? 2- Quiero dejar de fumar como un murciélago, para poder salir a andar en rollers o bici o subir las escaleras sin lleg...

Bye chino, Hello Moto

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Eso que ven ahí era mi celular hasta hoy. Sirve para llamar, mandar mensajitos de texto, escuchar música y ver tele (sí, tiene una antena de esas telescópicas como las de las teles de antes que me deja ver canales de aire). Y además tiene dos chips en un sólo aparato, lo cual implica una gran comodidad cuando una es bi-citadina como yo. El problema es que el Chino no me deja instalarle nada porque tiene un sistema re fantasma y no tengo internet. Y si bien las empresas como motorola o samsung producen teléfonos con doble sim, acá no llegan porque a Personal, Claro y Movistar les conviene más ensartarte con dos aparatos que uno. Entonces me fui de expedición consumista a Paraguay y me conseguí un Motorola Defy Mini con doble chip. Ahí está durmiendo su sueño de adquisición de batería. Si bien no tiene tele, tiene toco de cosas, pero la que más me llamó la atención es el "monitor de actividad" que te controla cuánto te moviste y cuantas calorías quemaste. El guacho está dis...

Hablar del clima (1)

No sé qué onda, pero hoy Posadas amaneció fresquito. Si no tienen idea de dónde estoy, es un lugar que según el manual Estrada (sí, soy así de grande) tiene "clima subtropical sin estación seca" y donde siempre siempre siempre hace calor. Bueno, hoy no. Hoy está agradable y llovizna. Mientras, me sigo encontrando con amigos y están todos lamiéndose las heridas del año de mierda que pasaron. Hasta ahora no encontré a nadie que la haya pasado/la esté pasando de lujo. Y, contrario a lo que mi pupo me indicaba, unos cuantos están más en el horno que yo. Mal de muchos consuelo de tontos, dicen. Igual, escuchando historias y pataletas ajenas (completamente justificadas la mayoría), me doy cuenta de que no estoy tan mal como creía. La tormenta ya pasó, ahora es cuestión de poner las cosas en orden para que cuando vuelva no me moje (?). Ni yo me entiendo... mejor así, el día que lo haga, probablemente me mude a otra cabeza.

Mute

Luego de un año complicado y hartante, me vine a mi Misiones natal a poner la cabeza en mute y tratar de analizar un poco qué quiero, cómo lo quiero y cuándo lo quiero. Crisis comunes de una adulta que no termina de serlo. Por suerte, Posadas está lleno de lacanianos materos, por lo que creo que el menjunje mental/emocional que cargo puede tener solución. Pero como no todo lo que es oro brilla, ahora resulta que acá también hay que apagar incendios. Digo yo: ¿la vida no podría tomarse un par de días libres conmigo y dejarme en paz? Dale loca, copate, te pago el pasaje a Manaos... pensalo.

Adiós a duendes y princesas

Hoy fue un día difícil, emocionalmente hablando. Luego de haber pasado dos años en el colegio, ya sé que estoy afuera y que no formaré parte del staff el año entrante. Más allá de las deleznables experiencias de este año, que prefiero olvidar (o no, pero eso es otra historia) hay algo que obviamente salvaré: mis peques, y sobre todo, mis duendes y princesas del año pasado. No soy madre, pero si me preguntan por ese curso o me hablan de él, siempre sale el "tus hijos". Todas las otras maestras saben que para mí lo son y lo serán, y lo que más me duele de no seguir es no verlos crecer. Claro que toda la docenteada con mayor antigüedad me dice que siempre es así al comienzo y que ya me iré acostumbrando a las despedidas, pero ese grupo está integrado por lo más variopinto de las camadas infantiles y, salvando las distancias, son para mí parte de mi vida y mi familia del corazón. Y eso hizo que no pudiera sino despedirme de ellos hoy. Se me escapó, se me salió, se salió la trist...

Natalicio

Feliz cumpleaños a mí. Soplo la cyber velita y pido laburo nuevo sin amargueses ni amarguras amargantes.

Lulú y el tereré

Cuando recién me hice amiga de LulúLaRú, la invité a tomar mate a casa. Estaba yo en la pieza y le pido que ponga el agua. Va a la cocina, vuelve y me dice: —¿Caliento el agua? —¿Qué? —Que si caliento el agua. —¡Obvio Lucía! —Ay, bueno, ¡hay gente que toma el mate frío! Yo me atraganto con la talita que estaba comiendo y en medio de una carcajada de migas le digo: —¡Lucía! El mate se toma caliente. ¡Lo que se toma con agua fría es el tereré! —Ay bueno, ¿y yo cómo iba a saber? Plop

Recambio estacional

Finalmente el de arriba se puso la musculosa y declaró que llegara el verano a la CABA. Así que este fue un sábado de orden y progreso departamental: puse una red en la ventana para que Barrel no se escape (o para jugar un fulbito, nunca se sabe); guardé la ropa de invierno y saqué la de verano (que es mucha más; ese  bolso parecía el cuento de la buena pipa) ; limpié hasta la última lagaña de los recovecos de mi casa y di por inaugurada la temporada de tereré 2012 en Capital (de agua como manda el Rey).  Oficialmente, empieza la época del año en la que yo, misionera hecha y derecha, criada en patas y en cuanta piel pueda mostrarse, la paso mejor. Ahora sí que limpiar el baño y lavar los platos pasa a ser un placer y no un suplicio: en verano, al misionero, le da gusto mojarse, sea cual sea la excusa; y la comida también pasa a segundo plano; ¿quién puede tener hambre cuando hacen 40 ºC a la sombra? Bienvenido el calorcito; ya me reiré de la gente pegada a la ba...

Sorpresita

Ayer encontré una llamada perdida de un número desconocido. Como buen elemento paranoide de la sociedad, asumí que se debía a una venta de seguro de todo riesgo, una propuesta de cambio de plan de "perrosmal" o algunas de esas delicias por las cuales enajenan y explotan a tantos miles de jovencitos sin experiencia laboral llamados telemarketers. Pero, mi curiosidad pudo más y llamé. Y cual fue mi sorpresa al descubrir que era de un boliche de la ciudad de Rosario (!) al que fui una vez hace siglos, contándome que habían hecho un sorteo y que soy beneficiaria una cena con todo incluido para 4 personas. Genial, pero, ¿no me podría ganar algo un toque más cerca? Digo, con lo que me gasto en pasaje, me voy a SushiClub y me como... dos niguiris.

Destripadora

He vivido sola por los últimos 9 años, y sin embargo había algo que jamás me había atrevido a hacer. No es cambiar el sifón del inodoro, ni destrabar la rejilla del baño sin guantes, ni taladrar una pared ni hacerme una mesa ratora, en eso soy experta. No, es algo que también requiere ensuciarse las manos, romper un par de piezas, quedar con olor a podrido en la piel... Bueno, me dejo de misterios: acabo de trozar un pollo crudo por primera vez. "Para eso tanto preámbulo" pensarán, pero para mí, amante de lo congelado, de las latas y de las verduritas que te venden prolijamente cortados los verduleros, es una proeza. Es más, lo trocé, lo pelé y lo deshuesé, sin desperdiciar nada. Já. Ahora me falta aprender a revocar una pared, y ya estoy hecha. (No me miren así, ¡es un momento trascendental en mi economía doméstica!)

Ana-ilógicos

Una de las cosas que más me ha llamado, me llama y me llamará la atención acerca de los individuos que pueblan este caldo primigenio de la histeria y el mal humor que se llama Ciudad Autónoma de Buenos Aires,  es que el 70 por ciento de la gente que conozco se analiza. A ver, todos lo hacemos, ya sea sentados en el trono, durante un viaje en subte o tirados en la bañadera cual focas encalladas en sales perfumadas, todos nos preguntamos el porqué de varias cosas. Pero acá la gente paga y mucho por tener un analista. Ya la sola palabra marca una diferencia: en el interior, uno va al psicólogo y va si le pasó algo groso, como que se te murió alguien o sos víctima de bulling o hay cosas en tu flía (sí, esa peste está en todos lados); pero para todo lo demás, están tus amigos, tu vieja, un hermano, el kiosquero... quien sea que esté dispuesto a prestarte una oreja y soplarte la veleta en la dirección correcta. Pero acá va todo el mundo y por cosas que, y no se lo tomen a mal, muchas vec...

Otro sábado igual

Como ya establecí hace tiempo a en otro post, yo no salgo, a mí me sacan. Y por esto mismo es que la miliúnica vez que se me canta salir a revolear el panaco en algún bolichongo, escuchar música y entrar en coma alcohólico por las 4 caipis que me quiero tomar en un bar, o matarme en un pogo violento, no hay nada más enchotante que un sábado en el que tenías todo planeado para salir y delirarte la vida y quedarte sin copilotaje por temitas amorosos... Las amigas solteras, andan putañereando, o viven lejos o están en esa etapa post corte en la que se quieren abrir las venas con una vincha. Y las que antes eran solteras y te copiloteaban la vida, ahora tan ennoviadísimas y conejeando con sus chongos. Sale pochoclo, peli pedorra, coca y puchos. El torrent llora de todas las descargas simultáneas que está haciendo. Labure, mijo, labure, mamá no tiene vida social nocturna.

Opiniones culinarias I

El mejor merengue del mundo es ese que está bien dorado por fuera, casi quemadito, pero que el centro quedó crudo y es como una crema pegajosa que se te prende a las muelas. Y es todavía mejor si salió del horno hace un ratito y está tibio.... (Estamos en primavera y, por consiguiente, volví a estar a dieta, como manda el Rey, o sea, el verano...  y este blog se hace eco de todo eso que no voy a comer hasta que llegue navidad y me meta en el buche hasta la última peladilla).

Pasado de aquí pa allá

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Hay algo que quiero confesar, es una necesidad de espíritu, de mente... algo que tenía bloqueadísimo hasta hoy, durante la hora del almuerzo del colegio, con mi compañera que tiene casi mi misma edad, nos pusimos a cantar de la nada y apareció: En mi adolescencia fui cumbiera (entre otras cosas). Pero enserio. Recontra. Después lo tapé con kilos de Dylan, pero todos los sábados iba religiosamente a un boliche llamado "El Parador", en el cual no se bailaba prácticamente otra cosa... también iba a recitales, practicaba pasitos (onda Pasión de Sábado), sabía de memoria temas (y aún me los sé, sólo que en esa época les insertábamos los nombres del gustado de turno). Todo el combo tropical. Después me olvidé, lo tapié, me hice la sota, me disfracé de rocker... pero hoy salió a la luz. Mientras los nenes almorzaban, las seños se empezaron a tirar un paso y a cantar "La cumbia de los trapos", todo a raíz de que ahora tenemos uno para limpiar los enchastres de los nen...

Predecible

Llegó de nuevo esa época del año en el que empezamos a ver las fotos de la gente que se fue de vacaciones a Brasil en el verano y el verde de las venas pasa al corazón, los colmillos salen y pensamos :«De este año no pasa, me voy de vacaciones aunque tenga que hipotecar el gato, la tele y la laptop». Y empezamos vizualizarnos caminando por la arena blanca, retozando bajo el sol o barrenando alguna olita amistosa. Pero claro, también en esas fotos, las amigas que se muestran, pelan lomos, cinturitas, panzas chatas, culos firmes... todo lo que jamás tuviste y que, si seguís en la onda delivery chino y pastas, jamás tendrás. Esto acarrea promesas de dietas, compras de cereales y yogures, granolas, frutas y visitas a la góndola del farmacity donde están los productos para engañar, digo, para adelgazar. Entonces una se deprime, y jura por su abuela, que en paz descanse, que va a para de morfar, en vez de tomar el cole, va a ir en bicicleta o caminará, que cambiará el alfajor por una manz...

Ha de ser el agua

En este momento, mientras hablamos, la gente coje. Sí, señores, la gente coje y mucho y no se cuida. Pero Misiones, la hermosa, con su selva sensual y voluminosa, se ha vuelto un rincón en la República Argentina donde la gente se da sin parar y sin pensar y sin cuidarse. Sospecho que el censo pasado dejó un registro de que falta gente y sobra espacio y se determinaron a reproducirse. Eso, o están formando un ejército. Esto no es una pataleta, no es como el primer período, el primer novio o la primera vez, sinceramente, no es algo que una se muera de ganas que le pase y se traume porque no sea así. Esto es un estado de alarma total; una X28 activada que suena cerrando el útero a cal y canto; una sobredosis de pastillas de día después mentales. Es un terminante "conmigo no cuenten". Tengo 27 y es verdad que estas cosas pasan y que es normal.Y soy sociable y conozco mucha gente... pero si de golpe 23 de las mujeres que conforman su entorno estuvieran en estado gestante, postul...

Yo propongo... (I)

que el inventor de la Guía T  tenga su propia plazoleta, propiamente ubicada en Avenida Santa Fé y una estatua omnibuestre (que sería como una ecuestre pero montado en un bondi), pero con muchos brazos señalando los diversos puntos de la ciudad y cuyo rostro podría ser una brújula o, dados los tiempos modernos, un gps. Sería un punto turístico importante alabado por todos los palurdos del interior (entre los que me incluyo con todo honor) que andamos jugando a la batalla naval con el librito en cuestión por las calles porteñas.

Pinchame el platónico globo

En una acalorada discusión por chat con mi novio sobre los atributos de nuestros amores faranduleros me despaché con una crítica despiadada hacia las suyas, arguyendo que él también critica a los míos: Diego Forlán y Pablo Rago. Pero el final llegó estrepitosamente: Mariana dice: V o' sabé' q yo te judeo porq soy celosa  y ya quisiera ser linda como las minitas esas...  además vos tb decís que Forlán y  Pablo Rago  son feos... Sapo dice: de hecho lo son, uno tiene nariz de rugbier y el otro es del tamaño de un parquímetro. Más que celos, señores, eso es objetividad en estado puro.

Miss años

Trabajo como maestra de inglés en un primer grado. La de castellano colgó un póster del alfabeto, de esos que tienen las letras en todas sus versiones y un dibujo de una palabra que empieza con la letra en cuestión. El viernes, mientras guardaba los libros de los duendes en el armario, escuché la voz de los nenes: —Ni idea, Mateo, preguntale a Miss Mariana. —Miss: ¿qué es esto? Me di vuelta y vi que estaban señalando la w. El dibujo era muy claro... un walkman. —Es un walkman. Sirve para escuchar música —dije, con todo el desenfado del mundo. Sus caras incrédulas revelaron que pensaban que los estaba cargando. —Pero no parece un MP3. Es muy grande. ¿Qué es eso que tiene adentro? Suspiré. —Un cassette. Abrieron grandes los ojos. Estaba claro que entendían  cada vez  menos. —¿Un qué? —Un cassette. Es como un cd pero cuadrado. Finalmente algo cercano a la realidad. Y yo a mis 27 me sentí más geronte que nunca. ____________________ Para Gustavo , ...

Más raro que la m...

Viernes 18 de mayo: día raro si he tenido. En primer lugar porque tuve un feriado inesperado: Aysa decidió cortarle el agua al colegio, por lo que no trabajé hoy. Entonces fui a la ferretería y no va que se me quiso colar alguien. Raul Portal. Sí, sí, blogueros, el ídolo mascotero quiso colarse en la cola sin número, a lo que yo correspondí con una mirada fulminante y se ve que mi larga presencia le ganó a su cualidad de famoso, por lo que se fue para un rincón y se quedó esperando lo más bien. Por la tarde, recibí un mail muy extraño de una estudiante de traductorado pidiéndome trabajo, ya que yo soy "una renombrada traductora" y otros tantos piropos más. No le respondí, claro está; suena a cargada, sobre todo porque de renombrada y de experta tengo tanto como de electricista. Pero, ya que a esta piba no la conozco, decidí googlearme para ver de dónde cuernos podría haber sacado mi mail e imaginado tales atribuciones, y ahí descubrí otra cosa extraña. Encontré en el blog d...

Hay que exocisar la puerta (y la cabeza de la dueña)

Hace más o menos un mes perdí las llaves de mi casa. Llamé a un cerrajero. Rompió la puerta y la cerradura. Me quiso cobrar 1650 pesos. No le quise pagar. Me amenazó durante dos horas. El seguridad del edificio le dio la razón porque le tenía miedo. Arreglamos por 800. El chabón era un delincuente, las denuncias en defensa del consumidor con el mismo modus operandi lo confirmaron. A raíz de esto, hoy tengo tres juegos de llaves: uno que me cuelgo al cuello, otro en la cartera y otro en la alacena, que pronto irá a la casa de una amiga. Hoy, luego de un largo día de trabajo, decidí regalarme el no cocinar y llamé a los chinos. A la media hora, suena el timbre. Me cuelgo la llave al cuello y salgo sin cerrar. En eso siento que Irma estaba haciendo juego con sus llaves. Para evitar que pudiera meterse en casa a chusmear (sí creo que es de esas y sí, por lo general, la puerta se abre sola) quise cerrarla. Oh sorpresa, otra llave estaba del lado de adentro. Sale Irma; para evitar ...

La Irma

Cada edificio tiene sus bemoles y sostenidos vecinos extraños. En el mío hay varios: el vecino de al lado que es sordo, la familia de gitanos del 5to, el guarda de seguridad cobarde (a quien oportunamente le dedicaré un puteada en otra ocasión), la cieguita del 4to y la nueva adquisición: La Irma del 14 A. Justo enfrente a mi puerta está la suya. Y le tengo miedo. Hace un par de días la Irma estaba haciendo patys a las 12 de la noche y se puso a balancear la puerta (a la cual le falta aceite y hace ese ruido a metal que da dolor de dientes) para que saliera ese olor a bife grasiento. Mi vieja y yo estábamos volviendo del teatro. A partir de ese momento, la Irma sintonizó sus antenas hacia nuestro movimientos y durante los días que siguieron a la estadía de mi madre, la siguió al Coto, a los chinos, a la panadería y a la verdulería. Sé que se llama Irma porque mi madre la saluda y se ríe y se puso a hablar con ella. Quiere que la invite a tomar mate. Ni en pedo. Ahora que mi...

Franz, El Goro y Pepín

Hace mucho que no escribo acá, pero quisiera dejar plasmado algo, para mí, y para quien quiera leerlo también. Les aclaro desde ya que lo que voy a decir puede ocasionar debates, agresiones... no quiero eso, porque para mí lo que voy a escribir me toca muy profundo la fibra emocional, así que espero sepan entender si no me prendo en un de debate, o si elimino algún comentario que no me guste. Franz Kramer llegó a Argentina junto con unos primos a comienzos del siglo XX, en busca de aventuras, según contaba Tío Lonchi, su tercer hijo, que le contaba a él. Se casó, y tuvo una hija, Emma, pero enviudó al poco tiempo y fue padre soltero. Según la usanza de ese entonces, los paisanos del conventillo lo convencieron de que "no es bueno que el hombre esté sólo" y le presentaron a otra viuda con un hijo, Ian, galitziana ella. Se casaron y se fueron al sur, porque empezaba algo que iba a ser muy importante para la vida de la nación, YPF, que prometía trabajo bueno, duro, pero ...

Delirios inmobiliarios

Había sido que alquilar en Capital es una especie de desafío a la fuerza de voluntad, a la disponibilidad horaria, a las relaciones familiares y geográficas, y a las posibilidades humanas de flexibilidad de gustos. Desde que llegué, vivo en un depto compartido que es más bien una pensión glorificada. Consta de tres cuartos (el mío otrora fue el living) baño y cocina con todos los muebles, pero también de ciertas reglas: en la puerta lo único que le falta tener es un cartel de "you shall not pass!" (no pasarán), puesto q no puedo recibir visitas que no sean mi vieja o mi viejo, pero si ellos quieren quedarse a dormir, poniendo estaba la gansa.  En el año que llevo viviendo acá, tuve cinco compañeras de casa diferentes, y mi círculo social se ha visto ampliado con aportes que vinieron desde Brasil y diversos puntos de la Rep. Arg., y que si bien me he llevado bien con la mayoría, hay dos que ojalá las pise un camión. En fin, retomando, que me he puesto en campaña para mud...